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Librería Agrasar

Simbolismo de las religiones

27,00

Editorial:
LIBRERIA ARGENTINA (ELA)

Idioma:
SPA

Páginas:
374

Encuadernación:
LIBRO EN OTRO FORMATO

SKU: 9788499500768 Categoría:

Ficha técnica

Editorial
Libreria argentina (ela)
ISBN
9788499500768
Idioma
Español
Páginas
374
Encuadernación
Libro en otro formato
Disponibilidad
Disponible

La Religión de la Naturaleza, tronco único de cuantas religiones ha inventado el hombre, se ve hoy encubierta tras los velos sucesivos que sobre ella han ido echando estas religiones, y la Verdad Primitiva, el Templo sepultado que diría Maeterlinck, yace oculta tras de esos múltiples velos o re-velaciones, como la yema del árbol bajo su pérula invernal, o como la verdad trascendente bajo el simbolismo que la recubre. De aquí la importancia que entraña para la Filosofía Natural el estudio crítico y desapasionado de los simbolismos de las religiones conocidas y de aquí también el objeto de este libro. Desde el altísimo punto de vista de la Religión de la Naturaleza, las religiones más antiguas y veneradas: paganismo primitivo, jainismo, zoroastrismo, brahmanismo, buddhismo, mosaísmo, sintoísmo, cristianismo y mahometismo, son meras fábulas morales, dadas como ejemplo de conducta a la masa humana, al "gran rebaño", por sus "pastores" o sacerdotes, a título de un simbolismo, oculto tras la trama fabulosa, y que encierra siempre en una u otra forma una verdad natural, una enseñanza científica llamada a salir de nuevo a la luz del día por el esfuerzo del teósofo o sea, como dicen también las primeras líneas de otra obra de H. P. B.: La Clave de la Teosofía, de aquel investigador ecléctico, armonista, analogista, "filaleteo" o amante de la verdad, que, aspirando ya a levantar con su esfuerzo aquellos velos de las religiosas velaciones y re-velaciones, -Velo de Isis- busque, como buen filósofo, la verdad primitiva y perdida que antaño fuera ocultada bajo "rosados cuentos de niños", como los llama la Maestra, y después monopolizada por los sacerdocios como arma de dominación y de necromantes egoísmos.